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LA TIERRA EN DISPUTA: MOVIMIENTOS GLOBALES SE REÚNEN EN COLOMBIA PARA FORTALECER LA LUCHA POR LA REFORMA AGRARIA

| ★ PUEBLO ORGANIZADO |

(★) Colombia.- Dos décadas después del primer encuentro histórico, las organizaciones campesinas retoman la batalla contra el acaparamiento corporativo.

No habrá paz sin tierra, ni sostenibilidad sin justicia social”: canciller Rosa Yolanda Villavicencio

Veinte años han transcurrido desde aquella primera conferencia en Porto Alegre que marcó un hito en la lucha por la tierra. Al tiempo que el agronegocio expandía sus monocultivos y las corporaciones perfeccionaban sus mecanismos de despojo, los movimientos populares mantuvieron viva la resistencia. Ahora, del 24 al 28 de febrero en Cartagena, Colombia, se realizará la II Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20), convocando a representantes de más de 70 países para unir esfuerzos colectivos frente a la intensificación de los conflictos territoriales.
La concentración de tierras alcanza niveles alarmantes, con Brasil liderando esta nefasta estadística mundial. Jaime Amorim, dirigente del MST y representante de la Vía Campesina, denuncia que esta situación "ya no es aceptable". Los pequeños agricultores, quienes producen la mayoría de los alimentos consumidos globalmente, enfrentan una nueva ola de despojo impulsada por la militarización, el crimen organizado y la mercantilización de la acción climática. En paralelo, el agronegocio corporativo continúa devastando ecosistemas.
La crisis climática y geopolítica agrava las amenazas. Saúl Vicente Vásquez del Consejo Internacional de Tratados Indígenas advierte que los impactos ambientales se sienten directamente en los territorios, afectando principalmente a las comunidades que los habitan. Los movimientos insisten en que cualquier solución que ignore esta realidad será falsa o inefectiva. Por otra parte, la expansión capitalista e imperialista profundiza el control corporativo sobre bienes estratégicos como minerales, agua y energía.
La conferencia busca trascender los debates técnicos para exigir reformas agrarias integrales basadas en cuatro pilares fundamentales: reconocimiento de derechos indígenas y consuetudinarios, redistribución de tierras con límites a la acumulación corporativa, restitución para comunidades despojadas y regulación firme de los mercados de tierra. Estos principios deben incorporar la igualdad de género, los derechos de la juventud rural y el reconocimiento de la diversidad sexual en los territorios.
Los organizadores plantean que la lucha por la reforma agraria hoy es inseparable de la batalla contra el imperialismo, el autoritarismo y el colapso ecológico. La CIRADR+20 se perfila como un momento crucial para intensificar los esfuerzos colectivos hacia la soberanía alimentaria y el control popular sobre los recursos naturales, defendiendo los cimientos mismos de la vida frente al avance del modelo extractivista.

PETRO Y EL SILENCIO CÓMPLICE: ¿AHORA LAS EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES DE TRUMP SON "OPERACIONES LEGÍTIMAS"?

| ★ POLÍTICA  NEOLIBERAL|

(★) Colombia.- El presidente colombiano guarda un sospechoso mutismo ante la escalada bélica estadounidense en aguas latinoamericanas.

La hipocresía política alcanza niveles escandalosos. Al tiempo que el régimen Trump suma su víctima número 128 en su campaña de ejecuciones extrajudiciales en el Pacífico oriental, el presidente Gustavo Petro mantiene un silencio ensordecedor. El mismo mandatario que históricamente denunció las violaciones a la soberanía y los derechos humanos hoy parece haber enterrado sus principios tras su reciente encuentro con el magnate neoyorquino.
Este jueves, las fuerzas armadas estadounidenses ejecutaron otro ataque letal contra una embarcación en aguas internacionales, elevando a 128 el número de muertos desde que comenzó esta ofensiva en septiembre pasado. El Comando Sur justifica estas acciones como parte de una supuesta "guerra contra el narcoterrorismo", pero ha sido incapaz de presentar evidencia contundente sobre la presunta vinculación de las víctimas con carteles de droga.
La contradicción es flagrante. Por una parte, el secretario de Defensa Pete Hegseth afirma que los cárteles han "cesado operaciones indefinidamente" debido a la efectividad de los ataques. Por otra parte, ni el Pentágono ni el Comando Sur pueden respaldar con datos esta aseveración. También ahora crece la presión legal: familias de trinitenses asesinados en octubre presentaron la primera demanda por homicidio involuntario contra el régimen Trump, calificando los ataques como crímenes de guerra.
Expertos en derecho internacional coinciden en que estas operaciones violan flagrantemente las leyes de conflicto armado. Funcionarios militares han admitido ante el Congreso estadounidense que desconocen la identidad de las personas abordo de las embarcaciones destruidas. ¿cuántas de estas 128 víctimas eran realmente narcotraficantes y cuántas pescadores o civiles inocentes?
El silencio de Petro resulta particularmente revelador. El mismo líder que denunció el intervencionismo yanqui ahora calla ante una campaña militar que muchos califican de "manifiestamente ilegal". Su reciente acercamiento con Trump parece haberle vendado los ojos ante lo que cualquier observador objetivo identificaría como ejecuciones extrajudiciales. La solidaridad latinoamericana, ese principio que tanto enarboló en campaña, hoy brilla por su ausencia cuando más se necesita.

EL CONSEJO NACIONAL ELECTORAL BLOQUEA A CEPEDA: LA IZQUIERDA COLOMBIANA APELA A LA UNIDAD

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia.- La justicia electoral pone un freno a la unidad progresista.

El Consejo Nacional Electoral tumbó la aspiración de Iván Cepeda de competir en la consulta del Frente por la Vida. Con un ajustado 6-4, los magistrados determinaron que el senador está impedido por haber participado previamente en la consulta interna del Pacto Histórico. El voto decisivo llegó del conjuez Hollman Ibáñez, quien inclinó la balanza contra la candidatura de Cepeda, en una jugada que huele a maniobra política del establecimiento para fragmentar las opciones de cambio.
Al tiempo que el CNE tomaba esta determinación, el Pacto Histórico ya movía sus piezas. La colectividad progresista respaldó el "Plan B" propuesto por Cepeda: ir directamente a primera vuelta presidencial sin pasar por la consulta interpartidista. La estrategia busca sumar adhesiones de otros aspirantes de izquierda como Camilo Romero, Juan Fernando Cristo y Daniel Quintero, apostando a que Cepeda les ganaría en las urnas. Por otra parte, el representante Gabriel Becerra planteó "un acuerdo alrededor de lo que muestran las encuestas", excluyendo de la ecuación a Alejandro Barreras, quien insistiría con la consulta incluso sin Cepeda.
El presidente Gustavo Petro había anticipado su postura: "Si no dejan, de todas maneras la democracia y la justicia social serán realidad". Sus palabras resonaron como advertencia ante lo que sectores progresistas interpretan como otro intento de las élites por obstaculizar la participación popular. La decisión del CNE revela cómo las instituciones electorales siguen siendo campo de batalla política, donde los intereses del statu quo buscan mantener fragmentadas las fuerzas transformadoras. La izquierda colombiana enfrenta ahora el desafío de construir unidad fuera de los marcos institucionales que sistemáticamente le ponen trabas.

PETRO: DEL DENUNCIANTE AL LACAYO

| ★ POLÍTICA DE SUMISIÓN |

(★) Colombia.- El presidente colombiano muestra su verdadero rostro ante el poder imperial.

Hace apenas semanas, Gustavo Petro se presentaba como el valiente denunciante de las ejecuciones sumarias del régimen Trump en el Caribe. Acusaba con vehemencia la muerte de barqueros, posicionándose como defensor de los derechos humanos frente a la maquinaria bélica estadounidense. Al mismo tiempo, hoy ese mismo Petro se sonríe servilmente en la Casa Blanca, arrodillándose ante quien antes señalaba como criminal.
La transformación es patética. El mismo hombre que hablaba de soberanía y dignidad ahora se presenta como "aliado número uno contra terroristas" ante Donald Trump. El exguerrillero convertido en lamebotas del imperio muestra su esencia pusilánime cuando enfrenta el poder real. En paralelo, su canciller García-Peña ejecuta la "silenciosa labor" de acomodar al gobierno colombiano a los designios del norte.
La reunión a puerta cerrada revela el verdadero carácter de esta administración: negociaciones secretas donde se traicionan principios por migajas de reconocimiento. Trump, según sus allegados, siente "honor" de hablar con quien antes denostaba, al tiempo que Petro abandona su retórica antiimperialista para convertirse en socio sumiso.
Esta metamorfosis política no es casualidad sino cálculo. Con meses escasos en el poder, Petro busca garantías para su salida y protección para su círculo. La "relación estratégica" que mencionan los diplomáticos no es más que la subordinación tradicional de Colombia a Washington, ahora con el sello hipócrita de un gobierno que se vendió como cambio.
El contraste es obsceno: de acusador a aliado, de crítico a colaborador. Petro demuestra que su supuesta rebeldía era pura pose, espartente de izquierda que se desvanece ante el poder real. Colombia merece líderes con coherencia, no chantas que cambian de discurso según convenga. Esta capitulación ante el régimen Trump quedará como mancha indeleble en su legado, prueba irrefutable de que algunos revolucionarios sólo juegan a serlo hasta que llega la hora de arrodillarse.

PETRO VIAJA A BESAR LOS ANILLOS DE TRUMP: EL GIRO DIPLOMÁTICO QUE PREOCUPA A COLOMBIA

| ★ POLÍTICA DE LA SUMISIÓN |

(★).- El presidente progresista se reúne con el magnate en la Casa Blanca en medio de tensiones históricas.

La imagen es tan simbólica como preocupante: Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia, viaja a Washington para reunirse con Donald Trump este martes en la Casa Blanca. El encuentro bilateral, programado para las 11 de la mañana, marca un giro diplomático radical tras meses de tensiones públicas entre ambos gobiernos. Petro partió en la noche del domingo rumbo a la capital estadounidense, donde desarrollará una agenda oficial de cuatro días que incluye también visitas a organismos multilaterales.
La delegación colombiana está integrada por la canciller Rosa Villavicencio, el ministro de Defensa Pedro Sánchez y otros altos funcionarios. En paralelo, los ridículos medios de prensa -haciendo gala de su análisis exhaustivo y crítico- afirman que  "los colombianos observan con nerviosismo esta cita, temiendo que Petro pueda antagonizar a Trump tanto en persona como lo ha hecho en redes sociales". El encuentro representa una oportunidad para resetear la relación bilateral que se ha deteriorado gravemente en el último año.
Los temas clave incluyen extradiciones, relaciones comerciales y la situación regional tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Petro ha descrito el diálogo como "clave, fundamental y determinante", no solo para su vida personal "sino para la vida de la humanidad". Por otra parte, desde el régimen Trump se ha referido positivamente al encuentro, destacando que "la gente de Colombia es increíble".
La reunión se realizará bajo estrictas medidas logísticas sin acceso a medios, buscando evitar episodios similares a encuentros previos de Trump con otros jefes de Estado. Al tiempo que Petro busca reafirmar su política antidrogas ante Washington, la agenda incluye una visita a la OEA el miércoles. Este acercamiento al régimen Trump representa un pragmatismo que muchos seguidores del presidente colombiano ven con escepticismo, preguntándose hasta qué punto los principios progresistas se negocian en el altar del realpolitik.

COLOMBIA SE CONVIERTE EN EPICENTRO GLOBAL DE LA LUCHA POR LA TIERRA

| ★ POLÍTICA AGRARIA |

(★) Colombia.- Cartagena albergará histórica conferencia de la ONU sobre reforma agraria con participación de 68 países

La histórica deuda con el campo colombiano, marcada por décadas de violencia y despojo, encuentra un momento de inflexión global. Cartagena de Indias se prepara para convertirse en febrero próximo en el epicentro mundial de la lucha por la tierra, al acoger la Segunda Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20) de la ONU.
Representantes de 68 países confirmados -con expectativas de llegar a un centenar- desembarcarán en la ciudad caribeña entre el 24 y 28 de febrero. La cita reunirá a 25 ministros de Agricultura, organismos internacionales y movimientos sociales en un encuentro que busca revitalizar la agenda de justicia agraria global. Colombia, bajo el gobierno de Gustavo Petro, asume un liderazgo estratégico en esta convocatoria que ocurre dos décadas después de la primera edición en Brasil.
La desigualdad en el acceso a la tierra ha sido combustible del conflicto armado colombiano, donde entre 7 y 10 millones de hectáreas fueron arrebatadas mediante violencia o fraude. Al tiempo que el gobierno Petro ha titulado más de 1,5 millones de hectáreas y gestionado otras 599.000, la conferencia plantea debates urgentes sobre redistribución, cuidado del suelo y soberanía alimentaria. La canciller Rosa Villavicencio enfatiza que "no habrá paz duradera sin justicia social en el campo".
La ICARRD+20, respaldada por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y la FAO, abordará la pérdida anual de 50 millones de hectáreas de suelo productivo a nivel global. En paralelo, busca conectar las políticas antidrogas con la exclusión histórica del campesinado, reconociendo que el cultivo de coca no puede entenderse sin considerar la falta de acceso a tierra y mercados.
Esta conferencia representa una oportunidad histórica para que las luchas agrarias del Sur Global encuentren resonancia internacional, al tiempo que cuestiona el modelo neoliberal de concentración de tierras. La cita en Cartagena podría marcar un punto de quiebre en la construcción de alternativas que pongan la vida campesina y la justicia territorial en el centro de la agenda global.

LA MEMORIA QUE EL ESTADO QUISO ENTERRAR: ORGANIZACIONES EXIGEN VERDAD SOBRE CAMILO TORRES

| ★ POLÍTICA, MEMORA Y REPARACIÓN |

(★) Colombia.- Más de 177 colectivos proponen una mesa amplia para desenterrar la historia oculta del sacerdote revolucionario.

La desaparición forzada de Camilo Torres Restrepo no fue un hecho aislado sino parte del sistemático ocultamiento de miles de cuerpos que caracterizó al conflicto colombiano. Al tiempo que el Estado celebraba su muerte en combate el 15 de febrero de 1966, las fuerzas militares retenían y escondían sus restos, iniciando un secreto que duraría casi seis décadas. En paralelo, su madre Isabel Restrepo exigió hasta su muerte en 1973 la devolución del cuerpo, convirtiéndose en símbolo de las miles de "madres buscadoras" que aún hoy recorren el país.
Organizaciones nacionales e internacionales plantean ahora al Estado colombiano la creación de una mesa amplia que trace una hoja de ruta para esclarecer completamente los hechos. El objetivo es construir una instancia que conduzca a un acto público en el cual el Estado diseñe políticas públicas que reconozcan el lugar histórico del sacerdote revolucionario. Por otra parte, buscan blindar su figura de toda instrumentalización política, evitando que su memoria se convierta en moneda de cambio en disputas de poder.
El reciente hallazgo confirmado por el ELN, la Unidad de Búsqueda y el presidente Petro marca un punto de inflexión. Las pruebas de ADN practicadas a los restos localizados en Santander coinciden con familiares del sacerdote, confirmando lo que durante años fue negado. A la vez, este descubrimiento se enmarca en la campaña "Camilo, 60&100pre Legado Vivo", que articula los sesenta años de su muerte con el centenario de su natalicio en 2029.
La propuesta de las organizaciones trasciende el caso particular: plantea que el cuerpo de Camilo deje de ser secreto para convertirse en símbolo de esperanza nacional. En tanto que Colombia enfrenta la búsqueda de 135.396 personas desaparecidas, este proceso podría iniciar caminos de memoria y reparación integral. El Estado tiene ahora la oportunidad histórica de coprotagonizar la narrativa de reparación, facilitando diálogos con instituciones educativas, movimientos populares y todas las fuerzas vivas que se reclaman herederas del legado camilista.

PETRO SE ARRODILLA ANTE EL IMPERIO: VISAS TEMPORALES PARA BESARLE LOS ANILLOS A TRUMP

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia.- El presidente colombiano viaja a Washington con la cola entre las piernas, aceptando humillaciones del régimen Trump.

La escena es patética: Gustavo Petro, quien alguna vez se presentó como paladín de la soberanía latinoamericana, ahora corre a Washington como un cachorro obediente a recibir órdenes del régimen Trump. El mismo gobierno estadounidense que le revocó la visa, que lo acusó sin pruebas de narcotráfico, ahora le concede un permiso especial de cinco días, como si fuera un criminal en libertad condicional. Petro viaja con su canciller Rosa Villavicencio, quien también renunció a su visa en un gesto vacío de solidaridad que hoy se revela como puro teatro.
La actitud servil y rastrera del mandatario colombiano es bochornosa. Cree que va a Disneylandia cuando en realidad va a rendir pleitesía al mismo imperio que ha saqueado a los pueblos latinoamericanos por siglos. La reunión del 3 de febrero en la Casa Blanca no es un encuentro entre iguales, sino la visita de un subalterno que debe explicar su conducta ante el patrón norteamericano. El tema central será la lucha contra las drogas, el mismo pretexto que Washington usa desde hace décadas para intervenir en nuestros países.
Al mismo tiempo, la Cámara de Comercio Americana (AmCham) advierte con cinismo que la relación Colombia-EE.UU. "se reconfigura, no se reinicia", reconociendo abiertamente que se trata de una relación de dominación donde el 30% de nuestras exportaciones y el 37% de la inversión extranjera dependen del capricho estadounidense. Cinco millones de empleos colombianos están atados a esta dependencia neocolonial que Petro ahora legitima con su peregrinaje.
La delegación incluye a ministros como Diana Marcela Morales de Comercio y Pedro Sánchez de Defensa, mostrando que lo que está en juego son los intereses económicos y militares del imperio. Hasta el ministro Armando Benedetti, también en la lista Clinton, intenta obtener su visa temporal, completando el cuadro de sumisión. Petro olvida que los pueblos latinoamericanos hemos sufrido y seguimos sufriendo las políticas del imperio: golpes de Estado, bloqueos económicos, intervenciones militares y saqueo de recursos.
Esta falta de convicción y dignidad revela la verdadera naturaleza del proyecto político petrista: mucho discurso antiimperialista para consumo interno, pero en la práctica, arrodillamiento ante el poder real. Cuando la historia juzgue este momento, recordará al presidente que prefirió besar anillos en Washington antes que defender la soberanía de su pueblo.

CAMPESINOS COLOMBIANOS OCUPAN TIERRAS IMPRODUCTIVAS Y CONSTRUYEN SOBERANÍA ALIMENTARIA

| ★ POLÍTICA AGRARIA|

(★) Colombia.- La lucha histórica por la tierra toma forma concreta en Pailitas, donde familias campesinas recuperan territorios y practican agroecología.

La concentración de tierras en Colombia es una herida abierta: apenas el 1% de la población controla el 46% del territorio cultivable. En este contexto de desigualdad estructural, campesinos y campesinas del municipio de Pailitas, en el departamento de Cesar, decidieron tomar acción directa. Ocuparon la llamada Hacienda Tierra Prometida, un predio de 1.200 hectáreas que llevaba años improductivo y que, al mismo tiempo, contaminaba las fuentes hídricas de comunidades ribereñas. La justicia ya reconoció su derecho de posesión, marcando un triunfo significativo en la lucha por la reforma agraria popular.
Estas familias, organizadas en la Comisión por la Vida Digna, Tierra y Territorios, plantaron 1.200 matas de banano como acto fundacional. En paralelo, desarrollan talleres de agroecología para reducir el uso de fertilizantes químicos y recuperar suelos y aguas. Su modelo combina parcelas familiares con áreas colectivas, donde un porcentaje de la producción alimenta un fondo comunitario para reinversión productiva y espacios de convivencia. "Aquí trabajamos colectivamente. Toda la comunidad", explica Dani Molina, campesino participante.
El gobierno de Gustavo Petro representa un punto de inflexión institucional, con más de 300.000 hectáreas entregadas a campesinos y comunidades étnicas desde su posesión. Al tiempo que se reactivó el Sistema Nacional de Reforma Agraria y se creó la Jurisdicción Agraria, las organizaciones sociales mantienen la presión desde abajo. Fabián Hernández, vocero de la Comisión, subraya que estos avances son fruto de décadas de movilización: "La reforma agraria avanzó por la acción de las organizaciones campesinas".
La lucha enfrenta amenazas paramilitares y la criminalización histórica. Cuatro líderes de la Comisión fueron asesinados durante el gobierno de Iván Duque. Por otra parte, los campesinos entienden que su acción disputa un proyecto de sociedad más justo. Andis Alvarino, conocido como Bigote, afirma: "El capitalismo se impone ante todo, incluso ante el campesino. Entonces el campesino también tiene que levantar la bandera y ponerse firme". Esta experiencia en Pailitas demuestra que la reforma agraria no es solo distribución de tierras, sino construcción colectiva de soberanía alimentaria y defensa del territorio frente al extractivismo.



FORO NUESTRA AMÉRICA: LA RESPUESTA LATINOAMERICANA AL NUEVO COROLARIO TRUMP

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia.- Líderes progresistas lanzan declaración de unidad frente a la ofensiva injerencista estadounidense.

La historia de intervenciones foráneas en América Latina se reescribe con tinta fresca. En Bogotá, delegados de más de veinte países han tejido una respuesta colectiva que denuncia lo que llaman "un nuevo Corolario Trump" bajo la bandera de una doctrina Monroe revivida. La Declaración de San Carlos, adoptada este domingo en el Palacio San Carlos, marca un punto de inflexión en la resistencia regional.
El documento final, leído por la diputada uruguaya Bettiana Díaz, expone con crudeza la estrategia del régimen Trump: combina sanciones financieras, bloqueos económicos, injerencia electoral, persecución judicial y acciones militares para condicionar la soberanía latinoamericana. Los ejemplos son contundentes: desde el recrudecimiento del bloqueo contra Cuba hasta la operación militar en Caracas que terminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Al mismo tiempo, mencionan la intervención en procesos políticos de Honduras y Argentina, donde la presión financiera busca limitar elecciones democráticas.
La escalada injerencista incluye ataques a buques civiles en el Caribe y Pacífico, con ejecuciones extrajudiciales de más de cien pescadores. Por otra parte, denuncian los designios expansionistas sobre Groenlandia y la violación sistemática de derechos de más de 50 millones de migrantes latinoamericanos en Estados Unidos. El lawfare aparece como arma de persecución política contra figuras como Lula Da Silva, Rafael Correa y Cristina Fernández de Kirchner, a lo que se suman sanciones contra Gustavo Petro.
Los firmantes advierten que ningún país puede resistir solo la presión del aparato militar y financiero más grande del mundo. En paralelo, proponen construir autonomía mediante cooperación regional, transformando la vulnerabilidad compartida en fuerza colectiva. La CELAC emerge como espacio clave para el multilateralismo sin tutela externa, al servicio de convertir la región en zona de paz.
El poder popular de movimientos sociales, sindicatos y organizaciones juveniles se considera indispensable para complementar la coordinación intergubernamental. La declaración compromete a los participantes a una estrategia común que resista la coacción y proyecte a Nuestra América como fuerza soberana. La próxima reunión en La Habana buscará solidarizarse con Cuba frente a las amenazas estadounidenses.
Esta respuesta coordinada representa un desafío directo al proyecto hegemónico que trata la soberanía latinoamericana como impedimento. La unidad regional, históricamente esquiva, hoy se erige como única defensa viable contra lo que los delegados califican como "emergencia hemisférica".  América Latina ya no acepta ser patio trasero de nadie.

CAMILO TORRES: EL SACERDOTE REVOLUCIONARIO QUE SIGUE INSPIRANDO LA LUCHA POR UN MUNDO SIN INJUSTICIAS

| ★ POLÍTICA DE DIGNIDAD |

(★) Colombia.- Seis décadas después de su caída en combate, el hallazgo de sus restos reaviva el legado del cura guerrillero que fusionó marxismo y cristianismo.

La noticia del posible hallazgo de los restos de Camilo Torres Restrepo, ocurrida en enero de 2026 cuando se cumplen seis décadas de su muerte, no es solo un hecho forense. Es un acontecimiento político que reabre las heridas de una Colombia que sigue buscando respuestas sobre sus desaparecidos. Al mismo tiempo, reivindica la figura de un hombre que, nacido en la élite bogotana, renunció a sus privilegios para abrazar la causa de los oprimidos.
Camilo Torres fue mucho más que un sacerdote guerrillero. Fue un revolucionario integral que entendió que la fe cristiana y el análisis marxista no eran incompatibles, sino herramientas complementarias para transformar una sociedad profundamente desigual. Su famosa frase lo resume todo: "La revolución no solamente es permitida sino obligatoria para los cristianos que vean en ella la única manera eficaz y amplia de realizar el amor para todos". Esta síntesis teológica-política lo convirtió en pionero de la Teología de la Liberación en América Latina.
Su trayectoria fue un torbellino de acción y compromiso. Después de formarse en sociología en Bélgica, regresó a Colombia para fundar la Facultad de Sociología en la Universidad Nacional, al tiempo que desarrollaba un intenso trabajo comunitario con sindicalistas y líderes populares. Presionado por la jerarquía eclesiástica y perseguido por el Estado, tomó la decisión radical de renunciar al sacerdocio para dedicarse plenamente a la lucha política. En 1965 creó el Frente Unido, intentando unificar todas las fuerzas opositoras al régimen excluyente del Frente Nacional.
Cuando comprendió que las vías institucionales estaban cerradas, se unió al recién formado Ejército de Liberación Nacional en enero de 1966. Su paso por la guerrilla fue breve pero simbólico: cayó en su primer combate el 15 de febrero de 1966 en Santander. Lo que siguió fue un misterio de seis décadas sobre el paradero de su cuerpo, que según el ELN fue secuestrado por el Estado para evitar que se convirtiera en bandera política.
Hoy, cuando la Unidad de Búsqueda anuncia avances en la localización de sus restos, Camilo Torres resurge como referente para quienes sueñan con un mundo sin injusticias. Su legado trasciende la guerrilla: es la encarnación de la coherencia entre pensamiento y acción, entre fe y compromiso social. En un continente donde las desigualdades persisten y los sistemas excluyentes se reinventan, su ejemplo sigue interrogando a quienes creen que otra sociedad es posible. Su cuerpo pudo haber sido ocultado, pero su testimonio revolucionario sigue caminando por montes y ciudades, inspirando nuevas generaciones que no se resignan ante el dolor y la opresión.



LA DIPLOMACIA DEL ARRODILLAMIENTO: PROGRESISMOS QUE SE RINDEN ANTE EL IMPERIO

| ★ POLÍTICA |

(★).- La sumisión como estrategia de supervivencia en la nueva era del régimen Trump.

La historia del progresismo latinoamericano se escribe hoy con tinta de capitulación. Aquel grito épico de Chávez "¡Váyanse al carajo, yanquis de mierda!" parece un eco lejano en medio de la nueva realidad geopolítica. Los gobiernos que se autoproclamaban alternativos al neoliberalismo ahora hacen fila para fotografiarse con quien ordenó bombardeos y muerte. Petro viaja a Washington con garantías de seguridad especiales pese a estar en la lista OFAC, al tiempo que Delcy Rodríguez, heredera del chavismo, recibe invitación oficial del régimen Trump tras la captura militar de Maduro.
La transformación es brutal. Venezuela, otrora bastión de la resistencia antiimperialista, ahora reforma su ley de hidrocarburos para entregar el petróleo a empresas estadounidenses "por su propio riesgo y costo". Rodríguez anuncia los primeros 300 millones de dólares por ventas controladas por Washington, en paralelo libera presos políticos a cuentagotas como moneda de cambio. El régimen Trump exige y obtiene: acceso petrolero, liberación selectiva de detenidos, reformas legales a medida. Todo esto ocurre después del bombardeo a Caracas que derrocó a Maduro.
¿Dónde quedó la dignidad soberana? Los nuevos valores que emergen son pragmáticos y desesperados: supervivencia institucional, realpolitik energética, adaptación al nuevo orden unipolar. Petro busca cooperación económica y lucha antidrogas, Rodríguez negocia desde la debilidad absoluta. Ambos representan la paradoja de movimientos que llegaron al poder prometiendo soberanía y terminan administrando la dependencia.
La pregunta crucial: ¿es esto realismo político o simple rendición? Los progresismos latinoamericanos enfrentan su prueba más dura: mantener algún proyecto transformador mientras se arrodillan ante quien los bombardea. La respuesta, por ahora, parece escrita en petróleo y dólares.

LA BATALLA GLOBAL POR LA TIERRA SE ENCIENDE EN CARTAGENA

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia.- Movimientos sociales y gobiernos chocan en la definición del futuro agrario mundial.

La tierra arde. No solo por el cambio climático, sino por la disputa feroz entre quienes la trabajan y quienes la acaparan. Veinte años después de la primera conferencia internacional sobre reforma agraria en Porto Alegre, el mundo rural enfrenta una nueva ola de despojo más sofisticada y violenta. En febrero de 2026, Cartagena será el epicentro de esta batalla global cuando se realice la Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20).
Los movimientos sociales agrupados en el Comité Internacional de Planificación sobre Soberanía Alimentaria denuncian que el acaparamiento de tierras adopta nuevas formas: inversiones financieras especulativas, ocupación militar disfrazada de seguridad, proyectos extractivos presentados como "transición verde". Desde Palestina hasta Venezuela, desde Cuba hasta el Ártico, se expande un renovado colonialismo por minerales, agua y energía. Las comunidades campesinas e indígenas, que alimentan al mundo y protegen los ecosistemas, enfrentan desalojos impulsados por corporaciones, crimen organizado y mercantilización climática.
Frente a esta ofensiva, el gobierno colombiano organiza la conferencia oficial con seis ejes temáticos que incluyen sistemas alimentarios sostenibles, lucha contra el hambre y justicia de género. Propone construir un Plan Decenal de Reforma Agraria y abre espacios como la "Zona Tierra para Todos" para comunidades, academia y cooperación internacional. Pero los movimientos sociales exigen que la CIRADR+20 vaya más allá de recomendaciones técnicas y promesas voluntarias.
La Vía Campesina y organizaciones de más de 70 países plantean cuatro pilares irrenunciables: reconocimiento de derechos indígenas y consuetudinarios, redistribución con límites a la acumulación corporativa, restitución para comunidades despojadas y regulación firme de mercados de tierra. Exigen que la Declaración de Derechos Campesinos de la ONU sea pilar central y que se establezcan mecanismos de monitoreo participativo sobre la tenencia de la tierra.
La tensión es palpable. Por un lado, un gobierno que busca posicionarse como anfitrión del diálogo agrario global. Por otro, movimientos que desconfían de los discursos oficiales y reclaman compromisos vinculantes. Mientras el Ministerio de Agricultura habla de "gobernanza integral", las bases denuncian que el sistema alimentario colapsa bajo monocultivos industriales y desigualdad extrema.
Esta conferencia ocurre en un momento crucial: la concentración de la tierra alcanza niveles históricos y las luchas territoriales se intensifican en todos los continentes. Lo que se decida -o no se decida- en Cartagena marcará el rumbo de las resistencias rurales frente al extractivismo disfrazado de desarrollo. La reforma agraria integral ya no es solo una demanda campesina, sino condición para la democracia, la paz y la justicia climática. El desafío será evitar que la retórica diplomática opaque los gritos de quienes defienden la tierra con sus cuerpos y sus cultivos.

>> Portal de la ICARRD+20

LA IZQUIERDA COLOMBIANA VUELVE A SONAR FUERTE: CEPEDA ENCABEZA LAS ENCUESTAS

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia.-Un senador histórico de la izquierda se perfila como el gran favorito para las presidenciales de 2026.

La política colombiana vive un momento de reconfiguración donde las fuerzas progresistas recuperan terreno tras el gobierno de Gustavo Petro. Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico y figura emblemática de la lucha por los derechos humanos, lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales de 2026. Este dato marca un giro significativo en el panorama político nacional, demostrando que el proyecto de cambio social mantiene vigencia en amplios sectores de la población.
Las mediciones recientes colocan a Cepeda como el candidato con mayor respaldo ciudadano, superando a figuras de la derecha tradicional. El senador, conocido por su incansable trabajo en la Comisión de la Verdad y su defensa de las víctimas del conflicto armado, capitaliza el descontento con las élites políticas tradicionales. Su trayectoria coherente y su compromiso con las causas populares resuenan en una sociedad que busca alternativas reales al establishment.
El ascenso de Cepeda en las preferencias electorales refleja la maduración del proceso de paz y la consolidación de la izquierda como fuerza política institucional. No se trata de un fenómeno espontáneo sino del resultado de décadas de construcción colectiva desde los movimientos sociales. Las comunidades históricamente marginadas ven en esta posibilidad una oportunidad para profundizar las transformaciones iniciadas, aunque aún incompletas.
La derecha colombiana enfrenta así un desafío mayúsculo: su discurso de miedo y regresión pierde eficacia frente a propuestas concretas de justicia social. El panorama electoral se configura como una batalla entre quienes defienden privilegios históricos y quienes impulsan un país más equitativo. La victoria de Cepeda en las urnas significaría un paso decisivo hacia la construcción de una democracia verdaderamente incluyente, donde las mayorías populares tengan voz y poder de decisión sobre su destino común.

CEPEDA CONTRA EL IMPERIO: LA BATALLA QUE PETRO NO QUIERE DAR

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia.- El candidato del Pacto Histórico se planta frente a la injerencia gringa mientras el gobierno busca apaciguar a Trump.

La intervención militar y asesina estadounidense en Venezuela ha destapado las profundas tensiones dentro de la izquierda colombiana. Mientras el presidente Gustavo Petro busca un tono conciliador con Donald Trump -incluso programando una reunión en Washington para febrero-, el candidato presidencial Iván Cepeda alza la bandera antiimperialista con una vehemencia que contrasta con la diplomacia gubernamental. El secuestro de Nicolás Maduro por fuerzas norteamericanas (violando todas las normativas internacionales) ha polarizado el escenario electoral, con prácticamente todos los candidatos celebrando la operación excepto Cepeda, quien la califica de "grave agresión militar contra una nación soberana".
Desde Putumayo, donde pronunció su primer discurso de campaña del año, Cepeda denunció la "actitud servil" de la extrema derecha colombiana que "implora de rodillas la intervención militar de Estados Unidos". Su postura doctrinaria choca frontalmente con el viraje pragmático de Petro, quien ha enviado a su ministro de Defensa a Washington para explicar la política antidrogas y ha reactivado medidas como la aspersión con glifosato que contradicen sus principios ideológicos. Dentro del equipo de Cepeda reconocen que su visión es más "ideologizada" que la del presidente, aunque evitan convertir el antiimperialismo en bandera central de campaña por considerar que el país "quiere bajarle el tono a la confrontación".
La reunión Petro-Trump del 3 de febrero podría profundizar esta grieta. El gobierno colombiano ha demostrado disposición a hacer concesiones, incluyendo bombardeos que han causado muertes de menores y que Cepeda criticó públicamente. Para el senador, la operación contra Venezuela representa el "nuevo colonialismo gringo" y forma parte de una "internacional neofascista" liderada por Estados Unidos. Su temor a una injerencia electoral norteamericana es palpable, mientras observa cómo figuras como Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia celebran abiertamente la intervención militar.
Cepeda camina sobre la cuerda floja entre su lealtad a Petro -a quien reconoce como el abridor de espacios para la izquierda- y la defensa de una soberanía que ve amenazada por el intervencionismo trumpista. 

LA GUERRA DEL AGUA EN EL TECHO DEL MUNDO

| ★ POLÍTICA | NO AL EXTRACTIVISMO |

(★) Colombia.- Campesinos colombianos derrotan a multinacionales y siembran soberanía alimentaria en el páramo más grande del planeta.

La historia de Sumapaz es un siglo de resistencia escrita con sangre y raíces. Donde antes latifundistas imponían trabajos forzados, hoy florece una revolución agroecológica que desafía al extractivismo global. Este páramo andino, vital para el abastecimiento hídrico de Bogotá, se transformó en trinchera contra megaproyectos mineros y energéticos que pretendían saquear sus entrañas.
La batalla actual enfrenta a comunidades organizadas contra corporaciones japonesas, británicas e la italiana Enel, que ambicionaban represar el río Sumapaz. La respuesta popular fue contundente: en 2017, Cabrera realizó una consulta donde el 97% rechazó los proyectos extractivos. "El agua vale más que cualquier mineral", sentencia Filiberto Vaquero López, campesino de la zona. Esta vigilancia comunitaria mantiene al páramo como el mejor conservado del mundo, blindado por Zonas de Reserva Camponesa que garantizan derechos territoriales.
El gobierno de Gustavo Petro marcó un hito histórico al reconocer constitucionalmente al campesinado como sujeto de especial protección. Más de 700 mil hectáreas se destinaron a redistribución, fortaleciendo la autonomía de quienes producen el 80% de los alimentos urbanos. Pero el verdadero cambio germina en las parcelas donde familias como el grupo "Convite" eliminan agrotóxicos y recuperan saberes ancestrales. "Queremos trabajar con arado y manos, sin tractores que compactan ni venenos que matan la vida", afirma Delci Sifuentes, de 66 años.
La transición agroecológica enfrenta obstáculos económicos: falta crédito, infraestructura y condiciones para retener a la juventud. Sin embargo, cada semilla libre de químicos es un acto político. En Sumapaz, defender el territorio no es nostalgia: es garantizar el futuro hídrico de toda Colombia. Estos guardianes del páramo enseñan que la verdadera riqueza no está en lo que se extrae, sino en lo que se cuida colectivamente.

PETRO PROPONE LA GRAN COLOMBIA MIENTRAS EVADE SU RESPONSABILIDAD CON VENEZUELA

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia.- El presidente colombiano lanza una utopía integracionista mientras prepara su viaje a Washington para negociar con Trump

La propuesta de Gustavo Petro de revivir la Gran Colombia mediante un voto constituyente emerge como una maniobra distractiva en medio de su evidente incapacidad para defender efectivamente a Venezuela ante la ofensiva estadounidense. Mientras Nicolás Maduro enfrenta secuestro y bombardeos por parte de Estados Unidos, Petro opta por refugiarse en proyectos históricos grandilocuentes en lugar de articular una defensa contundente de la soberanía venezolana.
La iniciativa integracionista, planteada como una confederación de estados autónomos al estilo bolivariano, coincide temporalmente con la escalada de tensiones entre Washington y Bogotá. Trump ha amenazado explícitamente con acciones similares a las realizadas en Caracas contra Colombia, calificando a Petro como "un hombre enfermo que gusta de producir cocaína". Ante estas agresiones, la respuesta del mandatario colombiano ha sido preparar una visita a la Casa Blanca para febrero, buscando "impedir una guerra mundial" según sus declaraciones.
La hipocresía del planteamiento resulta evidente cuando Petro afirma coincidir con la política antidrogas del terrorista Trump, siempre que respete la soberanía nacional, mientras propone una unión supranacional que diluiría precisamente esas soberanías. Su viaje a Washington, confirmado por el propio terrorista Trump, revela la verdadera prioridad: negociar con el agresor antes que solidarizarse con la nación hermana.
Esta propuesta de la Gran Colombia funciona como cortina de humo para ocultar la flojera política frente a la crisis venezolana. En lugar de liderar una respuesta regional contundente contra las violaciones al derecho internacional, Petro opta por proyectos constitucionales de largo plazo que distraen de la urgencia inmediata. La histórica responsabilidad de Colombia con Venezuela queda así postergada ante la conveniencia de mantener relaciones funcionales con Washington, demostrando que los ideales bolivarianos se sacrifican cuando entran en conflicto con los intereses pragmáticos del poder.

CEPEDA DESAFÍA A TRUMP: "COLOMBIA NO ES COLONIA DE EE.UU."

| ★ POLÍTICA | NO AL NEOFASCISMO|

(★) Colombia.- El candidato presidencial responde con soberanía a las amenazas neofascistas.

La política exterior estadounidense bajo Donald Trump ha despertado alarmas continentales. Iván Cepeda, candidato presidencial colombiano apoyado por Gustavo Petro, lanzó una advertencia contundente desde Madrid: Colombia no aceptará tutelajes imperiales. "No somos una colonia, ni un protectorado, ni siquiera un gobierno incondicional de esa potencia", declaró con firmeza el senador, denunciando una estrategia neofascista que busca recolonizar América Latina.
La inclusión de Petro en listas de narcotraficantes sin pruebas constituye, según Cepeda, una maniobra electoralista para influir en los comicios de 2026. Esta táforma busca deslegitimar la posibilidad de un segundo gobierno progresista en Colombia. El candidato alertó sobre la articulación internacional de la extrema derecha, que ha convertido a Miami y Florida en centros de coordinación entre el supremacismo estadounidense y las derechas latinoamericanas.
Cepeda desmitificó la figura de Trump: no es un "lunático" sino la expresión calculada de un proyecto político que amenaza democracias, procesos de paz y derechos humanos. La nueva doctrina de seguridad nacional estadounidense retoma abiertamente la Doctrina Monroe para restaurar la "preeminencia" sobre el hemisferio, liquidando principios de soberanía y derecho internacional.
Frente a este escenario, el candidato propone una frente internacional contra el autoritarismo. La movilización debe incluir gobiernos progresistas, movimientos populares y sectores democráticos estadounidenses. La defensa de la soberanía no es retórica vacía sino condición para preservar la vida y construir democracias reales. Colombia, con su historia de resistencia, se niega a ser pieza en el tablero geopolítico de potencias que pretenden decidir su destino. La dignidad nacional se defiende con firmeza ante quienes olvidan que los pueblos latinoamericanos han conquistado su derecho a la autodeterminación.

PETRO SE DOBLEGA ANTE TRUMP: ACUERDO MILITAR CONTRA EL ELN

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia.- El gobierno progresista cede ante la presión imperialista y pacta operaciones conjuntas con Washington.

La esperada llamada telefónica entre Gustavo Petro y Donald Trump reveló una capitulación estratégica del gobierno colombiano ante las exigencias estadounidenses. Tras los bombardeos en Caracas y la captura de Nicolás Maduro, el mandatario colombiano aceptó coordinar "acciones conjuntas" contra el ELN en la frontera con Venezuela, según confirmó el ministro del Interior Armando Benedetti. Esta decisión marca un giro radical en la política exterior de Petro, quien ahora se alinea con la agenda intervencionista de Washington.
El acuerdo militar representa una claudicación frente a las presiones imperialistas. Mientras el vicecanciller Mauricio Jaramillo habla de "cautela" y "alivio" en las relaciones bilaterales, lo concreto es que Colombia se subordina a la estrategia estadounidense en la región. El gobierno progresista abandona así su discurso soberanista para convertirse en socio operativo de Trump en la lucha contrainsurgente. La visita anunciada de Delcy Rodríguez, presidenta interina venezolana reconocida por Bogotá, parece más un gesto cosmético que una política independiente.
La Procuraduría General, encabezada por Gregorio Eljach, celebró esta "disposición al diálogo" entre ambos mandatarios, evidenciando cómo el establishment colombiano respalda el acercamiento con Washington. Petro no solo aceptó reunirse en la Casa Blanca, sino que se ofreció como "mediador" entre Estados Unidos y Venezuela, legitimando la intervención extranjera en asuntos soberanos. La retórica antiimperialista del gobierno queda desnuda ante esta realpolitik que prioriza la estabilidad de relaciones con el Norte sobre los principios de autodeterminación.
Esta capitulación estratégica revela los límites del progresismo latinoamericano frente al poder imperial. Petro, que llegó al poder prometiendo una política exterior independiente y de paz total, termina coordinando operaciones militares con el mismo gobierno que bombardeó Caracas. La "paz total" se transforma en guerra coordinada, y la soberanía se negocia en llamadas telefónicas con la Casa Blanca. Las comunidades fronterizas, históricamente victimizadas por el conflicto, enfrentarán ahora una escalada militar con respaldo bilateral, mientras el gobierno abandona su proyecto transformador para acomodarse al orden regional impuesto por Washington.

LAS VÍCTIMAS DE LOS BOMBARDEOS DEL IMPERIALISMO

| ★ POLÍTICA |

(★) Colombia | Periodismo Libre.- Sara Palmezano, en entrevista con Luis Alfonso Mena, habla sobre el homenaje a los héroes de la Revolución Bolivariana. En los criminales bombardeos de Trump en territorio venezolano, el sábado 3 de enero de 2026, fueron asesinados 32 ciudadanos cubanos, varios venezolanos y una compatriota colombiana. Algunos de los puntos más afectados por la agresión terrorista de EE.UU. (con decenas de aeronaves cargadas de bombas y misiles) fueron Fuerte Tiuna y La Carlota, en Caracas; El Hatillo y La Guaira. Decenas de asesinados, heridos y destrucción de viviendas dejó la agresión terrorista del imperio.