| ★ POLÍTICA DDHH |
(★) Uruguay.-Una muestra que interpela desde las infancias robadas por la dictadura cívico-militar.
La memoria histórica uruguaya encuentra un nuevo espacio de resistencia artística en el atrio municipal de Montevideo. La Expo Jacarandá inauguró "Presencias ausentes", una exposición que rescata las historias de niñas, niños y adolescentes marcados por el terrorismo de Estado. Esta iniciativa colectiva, que puede visitarse de 9 a 16 horas, representa mucho más que una muestra artística: es un acto político de reivindicación.
El colectivo Jacarandá, que comenzó su trabajo hace tres años y fue responsable de la vigilia en el Palacio Legislativo por los 50 años del golpe, nace de una mezcla generacional poderosa. Victoria, integrante del grupo, explica que reúne a personas atravesadas directamente por la dictadura cívico-militar, a nuevas generaciones y a quienes sufrieron el impacto indirecto de aquel régimen represivo. "Nuestra herramienta de lucha, protesta y visibilización es el arte", afirma con convicción.
La exposición aborda realidades diversas que vivieron esas infancias: exilio, desaparición forzada, cárceles. Al tiempo que muestra lo vivido en aquellos años oscuros, demuestra cómo niñas y niños fueron objetivos directos de la represión. En paralelo, la muestra cuestiona las narrativas oficiales que intentan minimizar el impacto del terrorismo de Estado sobre las generaciones más jóvenes.
Esta iniciativa representa un ejercicio de memoria activa que trasciende lo meramente testimonial. Por otra parte, establece puentes entre generaciones, creando un diálogo necesario en una sociedad que aún carga con las heridas del pasado. El arte se convierte así en vehículo de denuncia y herramienta pedagógica, recordando que la defensa de los derechos humanos es una batalla permanente que requiere de todas las expresiones creativas posibles para mantener viva la verdad histórica.





