| ★ POLÍTICA |
(★) Puerto Rico.- El despliegue militar estadounidense en Puerto Rico no es simulacro sino la materialización concreta de una doctrina imperial que ya no necesita caretas.
La demostración de fuerza con vehículos y personal uniformado este 7 de enero de 2026 es la punta visible de una ocupación que comenzó hace dos meses, cuando las aguas del Caribe fueron tomadas por los ejércitos del imperio en una movilización sin precedentes desde la Guerra Fría, aunque ahora el despojo de la máscara es total y la amenaza se exhibe con ostentación descarada, con el objetivo claro de intimidar, crear caos y quebrar cualquier resistencia mediante un terror paralizante que detenga respuestas defensivas. La retórica del Teniente Coronel a cargo de la Reserva del Ejército estadounidense en Puerto Rico y El Caribe —que insiste en desvincular el despliegue del ataque armado contra Venezuela y el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro— se desmonta ante la evidencia de una ocupación territorial que transforma el archipiélago en plataforma de agresión hemisférica.
Según el análisis de CLARIDAD, el imperio bajo Donald Trump adopta una misión expansiva más peligrosa: dominio total del hemisferio occidental. Los motivos son materiales: control de petróleo, gas, metales raros. La excusa del narcotráfico —el supuesto Cartel de los Soles— ya fue desmentida. Stephen Miller, asesor principal de Trump, lo dijo sin eufemismos: "Vivimos en un mundo gobernado con fortaleza, mediante la fuerza y el poder". Groenlandia está en la mira. México, Colombia, Cuba, Canadá reciben amenazas. La OTAN se revela como instrumento de expansión, no defensa.
La física política es inexorable: frente a la fuerza bruta, solo la resistencia organizada puede detener el avance imperial. Los pueblos del Caribe conocen esta ecuación histórica. Puerto Rico, colonia desde 1898, territorio ocupado hoy, encarna la contradicción central: plataforma militar versus sujeto político soberano. La pregunta no es si habrá respuesta, sino qué forma tomará la resistencia cuando el imperio cree que puede campear sin límites. ¿Acaso creen que la memoria anticolonial se borra con tanques?