| ★ DESARROLLO NEOLIBERAL |
(★).- La agroindustria tóxica expande su dominio desde los campos hasta los alimentos procesados.
La investigación del Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor (Idec) revela datos alarmantes: el glifosato aparece en el 50% de los ultraprocessados analisados. Galletas, fideos instantáneos, panes industriales y snacks llevan este herbicida asociado a cánceres y enfermedades crónicas. Tamara Andrade, especialista consultada, lo define sin ambages: "El glifosato es un veneno". La exposición constante, no el consumo ocasional, aumenta los riesgos para la salud. Lo más grave: no existen límites legales para residuos de agrotóxicos en ultraprocessados en Brasil, donde la regulación es 5.000 veces más permisiva que en Europa.
Al mismo tiempo, un estudio internacional coordinado por la Universidad de Vigo expone que el 70% del suelo europeo sufre contaminación por pesticidas. El glifosato lidera las detecciones, afectando bosques y praderas más allá de las áreas cultivadas. Los hongos micorrízicos, esenciales para la absorción de nutrientes, se ven especialmente dañados. La biodiversidad del suelo colapsa, alterando genes clave para el reciclaje de fósforo y nitrógeno. Esta contaminación sistémica compromete la fertilidad natural, exigiendo más fertilizantes químicos en un círculo vicioso de dependencia tóxica.
En Argentina, el problema escala con marcas como Roundup, Glacoxan y Credit expandiendo el mercado del herbicida. La situación refleja un modelo agroexportador que prioriza ganancias sobre salud y ambiente. Las empresas argumentan legalidad ante vacíos regulatorios, en tanto la ciencia acumula evidencias sobre riesgos cancerígenos. La demanda por revaluación del glifosato en Brasil enfrenta presiones económicas de poderosos intereses corporativos.
Este escenario global expone la falacia del "desarrollo" agrícola neoliberal: envenena suelos, contamina alimentos y enferma poblaciones. La agroecología emerge no como alternativa romántica, sino como imperativo de supervivencia frente a un sistema que mercantiliza hasta la salud humana. La lucha por soberanía alimentaria se vuelve, literalmente, cuestión de vida o muerte.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Tu comentario es fundamental para mejorar y enriquecer este espacio. Antes de publicarlo, ten en cuenta:
- Respeto: Los comentarios ofensivos o de spam serán eliminados.
- Conversación: Intenta que tu aporte sume al tema del artículo.
- Privacidad: Evita dejar datos personales sensibles (email, teléfono) en el texto.
¡Gracias por ser parte de la conversación!