| ★ NO A LA REFORMA LABORAL |
(★) Argentina.- Testimonio crudo de un laburante que se formó en la educación pública técnica y hoy ve cómo la quieren desaparecer.
La historia de la educación técnica en Argentina es la historia de la formación de trabajadorxs que construyeron el país. Alejandro Sirota, licenciado del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, recuerda con nostalgia esos años formativos: salía de una escuela primaria de la dictadura y su adolescencia transcurrió entre tubos de ensayo, días enteros dedicados al dibujo técnico y al estudio de ecuaciones químicas. El olor a carpintería y soldadura de metales a las 8 de la mañana, los almuerzos entre compañeres, el aroma a bombita de olor arrojada por quienes estudiaban química. Esa escena no lo definió, pero ayudó.
Su sueño era ser biólogo marino, un Jacques Cousteau argentino, y por eso eligió la especialidad de química. Quería saber el origen de todas las cosas y soñaba con expediciones del CONICET. Hoy, desde su puesto en el Departamento de Vigilancia e Inteligencia Científica del INTI, observa con preocupación cómo quieren acabar con la educación técnica. La pregunta que lanza al vacío es contundente: ¿hay que escribir muy grande que las escuelas técnicas forman futuros trabajadorxs? ¿O es que en la Argentina que proyectan ya no caben trabajadorxs?
La evidencia está en cada despido, en cada ajuste. Sin escuelas técnicas se pierden maestros mayores de obra, técnicos en computación, informáticos, químicos, mecánicos. Sirota insiste: ¿les parece que esos saberes no son importantes para el funcionamiento de una sociedad? La respuesta la tienen quienes impulsan reformas laborales que docentes bonaerenses ya rechazaron, advirtiendo sobre el impacto devastador en la educación técnica.
El gobierno avanza con ajustes en el INTA, preparando retiros voluntarios y venta de tierras, al tiempo que dispone no renovar contratos a estatales mayores de 65 años. Todo forma parte del mismo proyecto: desmantelar el Estado, precarizar el trabajo, eliminar la formación técnica. Sirota, integrante de la Lista GranATE en la Asamblea Multisectorial, propone cambiar el "aguantar" por el aguante compañeres. Su testimonio es un llamado a la defensa colectiva de un sistema educativo que forjó generaciones de trabajadorxs calificadxs y que hoy está bajo ataque sistemático. La educación técnica no es un gasto, es una inversión en soberanía productiva y desarrollo nacional.

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